miércoles, 3 de septiembre de 2014

VIVRE DANS L'INSTANT PRÉSENT

Tu única preocupación debería tener dos cifras, 24. Me refiero a las horas de este precioso día en el que hoy el mundo ha amanecido. Con gusto aumentaría la cifra a 48, dividiendo cada día en tramos de treinta minutos, en 96 cuartos de quince minutos o incluso en 1140 mini fracciones de minuto, pues me aproximaría a un número más ajustado a mi idea, pero siendo el tiempo tan efímero, tampoco merece la pena ser puntillosos.

Hoy pueden pasar infinitas cosas, infinitas con una mínima probabilidad, cientos con una probabilidad curiosa y decenas que tienen muchas papeletas. La vida da muchas vueltas, yo siempre digo que a unos más que a otros, supongo que depende de las probabilidades con las que juegues; yo imagino que éstas varían según una ecuación matemática inexacta y complejísima cuyas variables, que son infinitas y no estables, entran y salen a través de sumas, raíces, multiplicaciones, exponentes, etc, arrojando resultados muy variopintos para cada fracción de segundo. Así que hoy puedes cambiar tu destino ligeramente, de forma radical o nada en absoluto.

La incertidumbre del devenir tiene una doble cara de excitación y angustia. La vida no merecería tanto la pena si supiéramos a ciencia cierta que va a ocurrir, cómo o porqué, pero la ignorancia absoluta de no saber qué va a pasar, dónde y cómo vamos a estar en uno, cinco o diez años o si efectivamente estaremos, consume grandes dosis de paciencia y energía. Sin embargo es a menudo, en el día a día, las cuestiones más mundanas, las que nos dejan faltos de aire. Divagamos sobre nimiedades que nos paralizan y desaprovechamos, sin ser realmente conscientes de ello, incontables tramos de treinta minutos. Esperamos una noticia, un ascenso, una confirmación, un mensaje con tanto ahínco e impaciencia, que todo nuestro mundo se reduce repentinamente a un cubo de rubik imposible de cuadrar, por lo menos no con la inmediatez que pretendemos.

Las mejores enseñanzas de la vida son, a menudo, las más sencillas. La clave radica en descubrir que en la naturalidad se encuentra la auténtica belleza y felicidad. Pero cuando uno nace, o se hace, a unas conexiones neuronales demasiado enrevesadas y complejas, se pierde parte de esa dicha que la sencillez aporta. Entonces es necesario auto-educarnos para alcanzar aquello que la naturaleza nos da y que por ley natural tenemos derecho a disfrutar. La auto-educación es una tarea harto difícil pero imprescindible para gozar de buena salud mental (propia y la de aquellos que nos rodean) y sobretodo, para ser más felices.


CARPE DIEM. Para ser más exactos, la frase completa sería “Carpe diem quam mínimum crédula postero”, aprovecha el día, no confíes en mañana. Lo habrás escuchado mil veces, quizá lo llevas tatuado o cuelga de un póster en tu habitación. Es humano que parte de nuestro tiempo se nos escurra entre los dedos sin haberlo apreciado, lo importante es tener bien presente estas palabras. Dos sabios ya hace años se las regalaron a los niños en forma de canción para que conocieran desde el principio el secreto de la felicidad, y para que las tengáis siempre presente, os las rescato del recuerdo: HAKUNA MATATA (Timón y Pumba).




miércoles, 6 de agosto de 2014

Mariposas

Esta mañana, con la mente descansada y despierta, me envolvía el halo de paz y armonía que se respira en mi santuario, sobre todo durante las primeras horas de la mañana, y he disfrutado leyendo uno de los libros que más me gustan para reflexionar sobre uno mismo.

Me he topado con una cita del poeta hindú Rabindranath Tagore, que ha despertado mi deseo de escribir sobre un tema al que llevo tiempo dándole vueltas. Las palabras de este premio nobel de literatura dicen lo siguiente:

“Cuanto más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos de la grandeza”

Me gustaría que el lector piense detenidamente esta frase, pues imagino a muchos leyendo esta cita, y sin reflexionar un segundo sobre ella, se sientan totalmente identificados y se den una auto-aprobación proporcional a la carencia de su modestia. Si eres una de esas personas que casi con cualquier motivo, en casi toda conversación saca “humildemente” a relucir lo exitoso de su carrera profesional, su coche, su casa de la playa, sus viajes, su sabiduría y su gran verdad, recomiendo, yo sí que humildemente, un poco de trabajo personal, pues a la larga, son las personas sencillas y naturales las más apreciadas, y no las que intentan forzosamente agradar y ganarse a los demás a base de presumir, con el peligro añadido que esto conlleva de atraer amigos falsos y complacientes.

La falta de humildad conduce habitualmente a la distorsión de la realidad, a percibir el mundo desde una posición en la que el sufrimiento, carencias o problemas de los demás están ahí, y crees sentirlos y comprenderlos, pero en realidad vives en un pedestal tan alto que no llegas a ver los ojos llorosos del que tienes en frente. Estás acostumbrado a tenerlo todo en la vida, has ahorrado pero no por pura necesidad, no te privas de apenas ningún placer cotidiano y te sientes poderoso, en el fondo, porque pareces tener algún tipo de control sobre los demás desde ahí arriba.

Es una enfermedad muy común, probablemente más extendida que la gripe en invierno, la falta de habilidad para ESCUCHAR a los demás (nótese que digo escuchar, en mayúsculas, no oír). El déficit auditivo no derivado de patologías médicas es muy común e irritante... Seguro que os habéis visto en la situación de estar contando algo muy interesante, quizá importante para vosotros y tener la certeza de que tu oyente está pensando en lo próximo que tiene que decir sin echarte cuenta (como diría mi coliflor). Y es que se nota en la expresión de su cara, en las respuestas pre-fabricadas, lo sientes en las entrañas! En el mismo plano se encuentran aquellas personas que para todo tienen una primera respuesta en la recámara: “No, pero…”; pese a que acaben dándote la razón u opinando exactamente lo mismo que tú, parece como que no pudieran sentirse realizados dando la razón a otra persona y siempre tuviera que salir de ellos la conclusión final. Hace tiempo este síndrome conseguía me hirviera la sangre, hoy me da lástima por quien lo sufre y soy más feliz dejando actuar la sabiduría del silencio, remanso de paz. Continuando con el saber hinduista, dice un proverbio: “Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio” sino, mejor callarse.

Por último, no puedo olvidarme de los vocingleros, por haber pertenecido al concejo central de este equipo, pese a mis esfuerzos, todavía de vez en cuando me salgo del Do mayor. Y es que en mi familia, es muy posible que, si pides el pan en un tono normal, nadie te lo pase y puedes llegar a tener más razón cuanto más alto hables, por lo que la verdad está adjudicada de antemano.

Todos tenemos carencias sociales, todos. La diferencia radica en el interés que cada uno tiene en superarse y mejorar como persona y como ser social. Pero esto es como dejar de fumar, si no tienes un compromiso firme contigo mismo de querer cambiar, no importa las veces que lo pienses o lo digas en voz alta, no cambiarás nunca. Si te excusas a ti mismo acudiendo a las fáciles “soy muy mayor para cambiar”, “el problema es del otro”, “no puedo”, “soy así”, “lo voy a intentar”… estás perdido.


Quedan muchas cosas interesantes por leer, emociones que sentir y personas por admirar, algunas ya están a tu lado (quizá no te hayas dado cuenta!), otras aún están por llegar,  personas que custodian una historia de la que aprender, conocimientos que enseñar y un futuro para compartir, dispuestas a contagiar su vitalidad y energía positiva, si es que estás abierto, desde la humildad, a ceder y crecer con cada revolución de la Tierra. 



sábado, 29 de marzo de 2014

LET IT BE

La mucha o poca experiencia que pueda haber acumulado en mis relaciones sociales ha cultivado en mí una cierta intuición, una especie de presentimiento de que cada persona que conozco destapa de sí misma, al igual que un iceberg,  una octava parte de su volumen, quedando el resto de su identidad oculta en la profundidad de un mar que casi con toda seguridad no llegaremos nunca a conocer. Ninguna persona resultó ser cómo se me aparecía en un principio, en la mayoría de las ocasiones, fue mucho mejor. Si fueron frías, distantes o muy reservadas al comienzo, pero al mismo tiempo mostraron simpatía y cierto interés en mí, el resultado fue a menudo el descubrimiento de alguien bondadoso, honesto, divertido y entrañable. Menos común fue encontrar a alguien egocéntrico, superficial y desconsiderado cuando se mostraba agradable, abierto y demasiado efusivo en un primer momento, pero en ocasiones también ocurrió.

Dejar ir a alguien nunca es fácil, ni aun siendo consciente de lo pobre que te hace sentir su amistad, ni aun habiendo perdonado siendo traicionada. Resulta tremendamente triste, un pensamiento inabarcable e increíblemente melancólico despedirse para siempre; acaso sea que mi mente conecta la nostalgia con la finitud de nuestra existencia y se proyecta la imagen de una cara, una sonrisa o el brillo de unos ojos a los que nunca jamás volveré a mirar. Aparece entonces la esperanza, por ser lo último que el espíritu pierde, y queriendo calmar la ansiedad de mi alma no hace sino asfixiarla más, pues no hay victoria contra la muerte que al igual que las témperas, hace de la realidad una imagen estática y definitiva sin dar tiempo a retocarla;  y todo lo demás, pudiendo ser diferente, no parece cambiar, ahogando en vida toda ilusión.

Somos la mezcla de las cinco personas con las que más nos relacionamos. Con ellas acabas compartiendo gestos, expresiones, ideas, experiencias y sobre todo afecto. Asique elige con sumo cuidado con quién te codeas. Los momentos de la vida son tan efímeros y valiosos que has de elegir con máxima delicadeza a quién le regalas tu tiempo. Aun así perderás incontables horas en sin sentidos y laberintos de los que teniendo salida, cegata no sabes salir. Y si tienes que compartir tu tiempo con alguien que no termina de agradarte, inténtalo de nuevo, porque casi con toda seguridad, toda persona que conozcas tenga, una historia que contar, una lección de la que aprender y un sueño que compartir.


“Everyone is fighting a battle you know nothing about. Be kind. Always”







jueves, 20 de febrero de 2014

WHERE IS THE LOVE?

Esta mañana, como es habitual, ojeaba el periódico y las redes sociales en el portátil mientras desayunaba. La primera entrada que había en mi Facebook era un vídeo que se titula What’s going on in Venezuela right now.  Tenía alguna noción de lo mal repartida que está la riqueza en este país (así como en el resto de Sudamérica en general), pero no me imaginaba que la represión de la libertad llegaba a un punto tan extremo, como para permitir que los militares al servicio del gobierno asesinen a sangre fría a estudiantes que se manifiestan pacíficamente; igual de atroz me parecería aunque éstos no fuesen tan pacíficos, dada la desigualdad de las fuerzas contrapuestas y la premisa de que los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado están para proteger y servir al pueblo, no para acribillarle bajo el mandato de unos pocos sentados cómodamente en la cúspide del poder.
Imágenes de jóvenes activos y sonrientes que habían perdido la vida pasaban en carrusel en el vídeo mientras yo disfrutaba de mi café matutino, y no he podido evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas… Inmediatamente me ha venido a la mente una de las frases que más me conmueven interpretada por un famoso grupo de música americano que dice, people living like they ain't got no mama!

What’s wrong with the world? ¿Por qué la gente vive como si no sintiera amor? ¿En qué nos estamos convirtiendo?

Cuando pienso en el genocidio judío durante la segunda guerra mundial y especialmente siempre que escucho la banda sonora de John Williams para el magnífico filme La lista de Schindler, una intensa tristeza invade mi corazón y mis retinas, como si sintiera el dolor de las almas que pasaron tal calvario o fuera un familiar de alguna de ellas. Pero el mundo , aun arrepentido por las atrocidades que cometió en el pasado, no ha aprendido nada, y mi corazón, seguramente demasiado afectivo, sigue sufriendo al pensar en toda la gente que vive con miedo a morir, mujeres a ser violadas, sin educación, sin libertad de expresión, padres que sienten en sus carnes el hambre de sus hijos y el suyo propio, la soledad que suscita saber que el resto del mundo mire hacia otro lado, la de haber perdido a los tuyos, bebes moribundos rodeados de moscas y enfermedades, la inexplicable sonrisa de un niño que no tiene ni con qué calzarse, el frío, la falta y corrupta institución de la Justicia, etc.  Y esto pasa, en mayor o menor medida, en tantas partes del mundo… Venezuela, Siria, Corea del Norte, Cuba, China, Somalia, Eritrea y la mayoría de países africanos, Israel, Palestina y un largo etcétera.

Siento que se pierden miles de vidas, gente que se deja ir por su convicción de contribuir a un propósito, pero sin la seguridad de que su mayor esfuerzo, su vida, vaya a formar parte de un futuro cambio significativo. ¿Qué podemos hacer nosotros para evitar tanto sufrimiento? yo me lo pregunto tantas veces… y nunca doy con una respuesta que me satisfaga. Salimos a la calle a protestar por nimiedades al lado de la barbarie que existe en nuestro planeta, pero a cada uno nos duele lo nuestro y no nos sentimos hermanos. Es más, todavía existe racismo, nacionalismo, machismo, hasta en los países más desarrollados. Recuerdo muy bien las palabras de mi padre, hace años,  al ver en la televisión la noticia de un naufragio de africanos que en patera, trataban de alcanzar la costa española, tendría yo unos 12 ó 13 años y aún hoy comparto ese pensamiento: porqué no puede cualquier persona ir de un lugar a otro libremente, si el mundo no tiene dueño (o no debería tenerlo).

Creo que si me jugara todo a un órdago, apostaría sin duda por la EDUCACIÓN. Qué pilar puede ser más importante y poderoso que contribuir a que nuestro futuro planeta esté habitado por personas cultas, bondadosas, honestas, por cabezas pensantes con capacidad para formarse una opinión, la que sea, en base al poder de la información y al uso de la razón.

Hay muchas cosas que cambiar, miles por las que luchar, pero abogo por que dejemos un poco de lado algunas de nuestras necesidades más inmediatas en pro de mejorar la existencia de otros que, siendo como nosotros, no tienen nada y sufren.


Dos grandes objetivos tengo aún pendientes, conmover a alguien y dejar un mundo mejor; si todos tuviéramos aunque sólo fueran estos dos propósitos a cumplir a lo largo de la vida, el sol brillaría más intensamente en todos los rincones de nuestro planeta, haciendo de nuestros corazones un lugar más cálido y acogedor.  

www.youtube.com/watch?v=WpYeekQkAd



sábado, 8 de febrero de 2014

DEAD POETS SOCIETY

I am the kind of girl who walks everywhere with a notebook and a pen in her purse, always. I find almost everyday something that inspires me, especially words, and I have to write them down so I won’t forget them.

So today, I have watched a beautiful movie, Dead poet society. Besides make me cry at the end, it’s filled my today’s diary page with extraordinary quotes. I usually think how bad it is not to be able to understand foreign words; the meaning, rhythm and essence are impossible to remain intact after the translation, that’s why I have decided to write this post in English, so I can express myself better (excuse moi if my English is not perfect though).

What a wonderful world it would be if there were more Mr Keating professors, don’t you think so? unfortunately I am sure that they would be suppressed as he is in the film. I might look an idiot but I have to confess that today, I have climbed on the table of my room to see how things are seen from a different angle “we must constantly look at things in a different way… just when you think you know something you have to look at it in another way, even though it may seem silly or wrong you must try!”. I dare you to do it right now, don’t you worry about what your roommate, wife or mum will think about you, if they think you’re mad then you’re taking the right way!

Don’t let the world shut your mouth, don’t be rude either. Do not forget the heading of this blog, “Speak your truth even if your voice shakes”. In Mr. Keating’s words “you must strive to find your own voice… the longer you wait to begin, the less likely you are to find it at all.” Worth to remember Thoreau’s thinking as well “Most man lead lives of quiet desperation and go to the grave with the song still in them”, don’t be resigned to that. Break out. Dare to strike out and find new ground.

You might be conditioned by others’ opinions about you and the way you behave, but you’re not limited by them, “you must trust that your beliefs are unique your own, even though other may think them odd or popular”. Robert Frost said “two roads diverged in the wood and I took the one less traveled by and that made ALL the difference”; how amazing this concept is! I can’t wait to meet all those courageous that took the odd path to walk by, how many beautiful things we might be missing by following the pre-established road… besides, anything beautiful is worth getting hurt for. ¡Seize the day!


“… The question, O me! so sad, recurring. What good amid these, O me, O life?
Answer.
That you are here, that life exits and identity.


That the powerful play goes on, and you may contribute a verse.” (Walt Whitman)



Aye, aye Captain! ;)

sábado, 1 de febrero de 2014

TOUCH

¿Han pensado alguna vez que dos minutos de diferencia, una pequeña decisión o una casualidad puedan haber guiado su vida en un sentido u otro? ¿moldeamos el esqueleto de nuestras vidas a través de decisiones trascendentales o de las miles pequeñas elecciones que hacemos a diario?

Pensando sobre esto, en tantas ocasiones, siempre me ha parecido una idea inmensa, imposible de abordar, y me surge la misma duda que tuvo Santo Tomás, ¿puede lo finito comprender lo infinito?

Recientemente he comenzado a ver una serie americana que desarrolla este tema, se titula Touch, trata de un niño de 10 años que puede ver los patrones que sigue el Universo a través de los números, y así conocer las historias entrecruzadas de miles de personas y sentir el sufrimiento de aquellas que destinadas a cruzarse, no lo hacen.

Los caminos de dos seres pueden estar determinados (por el azar, pues no creo en el destino) a enredarse y crecer juntos como la hiedra. El cruce puede darse en cualquier instante del infinito mapa temporal y de cualquier forma; quizá estuvieron a punto de encontrarse años o meses antes, quizá un día doblaron una esquina con apenas dos segundos de diferencia o estuvieron espalda con espalda tomando una caña en algún bar, pero se conocen en un preciso instante, en una exacta coordenada de ese mapa. Puede que no fuese la mejor, pues en el momento influyen múltiples factores, las circunstancias de ambos, puede que las de terceros estrechamente allegados a uno y otro, si llovía ese día o hacía un tiempo primaveral… pero seguramente fuese el momento designado para ello.

Paralelamente, dos caminos propuestos a entrelazarse, a complementarse y a hacerse felices pueden no llegar a rozarse. Si el contexto es inoportuno y te invade el miedo, es muy posible que no llegues a ver la mejor película de tu vida, serás por siempre un film de cine español. Pero si te elevas y piensas en grande, si tienes la valentía de hacerte libre de la manada, puede que vivas una super producción americana como protagonista principal. La emoción y la magia forman parte del no saber si nos estamos equivocando, pero yo siempre he pensado, por muchas horas que la tristeza me haya robado, que tan sólo puedo arrepentirme de lo que no hice y desde luego, la cura para el arrepentimiento es el coraje. Persigue aquello que deseas hasta que tu corazón se quede sin aliento, porque nunca hay demasiado que perder pero ¿qué precio tiene la FELICIDAD?

¿Y si vendes tu felicidad por alguien que estará dispuesto a regalar la tuya cuando el azar le muestre otra cara de la vida?

La propia definición de la vida conlleva el destino de cruzarte con cientos de personas, la mayoría serán estrellas fugaces en el cielo de tu universo, otras conformarán tu constelación y muy pocas, puede que tan sólo una, será el sol que ilumine tu vida, pero si el azar te cruza con la estrella de Antares, no dejes de intentar gozar de la pasión y calor que emana pese a lo intempestivo del momento, piensa que nuestro sol cubre el espacio de un pixel a su lado…







PD. "When two points are destined to touch, but a direct connection is impossible... the universe will always find another way, even when all hope seems lost" (Touch, capítulo 8)

miércoles, 22 de enero de 2014

MI SANTUARIO

Mi santuario es un lugar muy especial, un lugar que brinda paz a mi espíritu, distensión para leer, estimula mi creatividad, alberga diversión en mi afición a las series, confort en la inmensa cama que me abraza cubierta de una colcha de plumas suave y esponjosa y otras tantas sensaciones agradables.

Entorno a media mañana, la luz que entra por el amplio ventanal inunda la habitación en un halo dorado y vivo que inspira calma y quietud. Me gusta acompañar este ambiente con un olor a esencias florales o incienso, aunque la fragancia natural que existe ya es deliciosa, de frescura y júbilo. En estos instantes siento la felicidad intensamente, concentrada como esencia de perfume, y en mi mente flashes de todos esos pequeños momentos que me brindan bienestar emergen, por ejemplo, la sensación en mis mejillas del frío de la almohada en una noche calurosa, el olor a húmedo después de llover, sentir el tacto de la alfombra bajo mis pies descalzos, una ducha de agua muy caliente, una tierna caricia de mi sobrino, andar descalza en verano, el primer café de la mañana…

He intentado con devoción convertir lo que era una simple habitación llena de historias ajenas en parte de mí. Creo haber conseguido tal propósito de una forma tan precisa que cualquiera que sin conocerme la visitase, sentiría comprender en alguna medida como soy. Me gusta deleitar la vista de mis paredes con presentes de procedencia exótica y lejana, algunos de los cuales he tenido la suerte de adquirir yo misma en origen, éstos me recuerdan que la sabiduría y el gozo más puros se encuentran viajando, un cuadro al óleo de República Dominicana, un sombrero de Perú, un lienzo de Ghana, cestería de Filipinas… También cuelgan de mis paredes algunos póster, en especial el de mi querida Tour Eiffel a la que estoy deseando conocer en persona, tan alta y robusta a las puertas de los Campos Elíseos, evocando el romanticismo, encanto y seducción que desprende todo lo que la rodea, desde el idioma hasta la gastronomía francesas. Por supuesto no podrían faltar incontables fotografías de innumerables recuerdos que han marcado mi vida y forma de ser.

Estas cuatro paredes son también testigo y consuelo de mis días tristes, quien me conoce sabe que tengo una sensibilidad a flor de piel, pero solo en la soledad de mi cuarto derramo las lágrimas más amargas e inconsolables.

Para muchos no será el dormitorio su lugar de la casa, ni el más importante, quizá sea el salón por ser mucho más familiar, o la cocina llena de exquisiteces para el paladar (comprendo enteramente esta elección), la terraza a merced de la brisa que fluye o el garaje para aquellos que disfruten de una casa en el campo, al fin y al cabo en esta afanada vida que llevamos la alcoba se limita ya básicamente a pernoctar y ni si quiera es un espacio propio cuando es compartido. Para mí, es una estancia irremplazable, única, mi reflejo material, un museo de mi vida presente, la musa y cómplice de mis sueños y de momento, personal.



Encaríñense con lo poético del concepto, pero no del lugar específico, pues en esta vida todo cambia, nada se conserva para siempre, es lo propio del crecimiento y desarrollo de la vida, de modo que no se sientan tristes y frustrados cuando el futuro les depare un nuevo espacio, háganlo suyo, lo bueno de la magia, es que se puede llevar a todas partes y pintar con ella todo lo que se propongan, incluso las pareces de su cuarto.